top of page

Conflictos de pareja y burnout emocional con Carlota Pallàs

Foto del escritor: Cristodora Buiculescu
Cristodora Buiculescu
14 oct
8 min de lectura

Actualizado: hace 9 horas

Todos vivimos conflictos: en la pareja, en el trabajo, en la familia y también con nosotros mismos. En esta entrevista, Carlota Pallàs nos invita a mirarlos con otros ojos. Con más de veinte años dedicados a las relaciones humanas, nos muestra que el conflicto es una señal que merece ser escuchada y, muchas veces, una gran oportunidad para crecer, comprendernos mejor y construir vínculos más conscientes.


Quién es Carlota Pallàs


Carlota es conflictóloga, pedagoga y experta en relaciones de pareja y sistemas relacionales. Lleva más de dos décadas dedicada a la resolución de conflictos y la mediación en Europa y en Estados Unidos, donde colaboró como mediadora para el gobierno del condado de Miami-Dade. Trabaja desde el coaching sistémico con parejas, familias, escuelas y empresas, y acompaña procesos de claridad de pareja, mediación y separaciones conscientes. Su mirada une la formación académica con su propia experiencia vital, que transformó su manera de entender el amor y el conflicto.



El conflicto como oportunidad


Su vocación despertó en la carrera de Pedagogía. Allí conoció al doctor Eduard Vinyamata, referente en conflictos internacionales y la persona que introdujo la resolución de conflictos en Europa a través de Barcelona. Fue su tutor de seminario y le habló del conflicto como una oportunidad de transformación. Aquel día Carlota sintió con total claridad cuál era su camino: acompañar a las personas a resolver sus conflictos. Todavía hoy se le pone la piel de gallina al recordarlo.


«Es la oportunidad de transformación. Y además dijo: todo el mundo tiene conflictos.»

Aquella frase naturalizó algo que ella vivía en soledad. Empezó el máster en resolución de conflictos mientras terminaba la carrera y, de la mano de la profesora Nora Femenía, otra referente internacional de la mediación, pasó tres años entre Miami y Nueva York formándose y practicando la mediación comunitaria.

De esa etapa extrae una conclusión: la forma de gestionar el conflicto depende de la madurez, la sabiduría y la conciencia de cada persona, más que del país.



Conflicto, discusión y violencia: tres cosas distintas


Muchas parejas confunden el conflicto con la discusión o con la violencia. Carlota lo aclara con una definición sencilla: el conflicto es una diferencia de necesidades e intereses. La discusión, o el diálogo, es la manera en que lo gestionamos. Cuando sentimos en peligro algo que queremos, se activa el cerebro más primitivo, el de la supervivencia, y sacamos toda la artillería. Cuando entramos en análisis y en diálogo, en cambio, encontramos soluciones para las dos partes.


«El conflicto es diferencia de necesidades e intereses. Tú tienes uno y yo tengo otro.»

Lo ilustra con el micrófono dorado del set: una persona quiere la parte de arriba y la otra la base. Al mirar con calma, una descubre que en realidad desea lo que el micrófono representa: que su pareja le dé voz. Conocer lo que hay detrás de cada petición abre acuerdos nuevos. Ese es el trabajo del conflictólogo: bajar la intensidad, desactivar la imagen de enemigo y volver al diálogo.



El iceberg: mirar lo que hay debajo


Carlota siempre lo resume igual: el conflicto es un iceberg y solo vemos el diez por ciento, la manera en que la persona actúa. Pone el ejemplo de quien llega a casa cansado y de mal humor, mientras al teléfono con sus amigos se muestra encantador. Es habitual descargar con quien más confianza tenemos. La invitación es preguntarse qué le está pasando a esa persona y por qué actúa así.


«El conflicto es un iceberg y solo vemos el 10%.»

Ante la rabieta de un niño sabemos preguntar qué le ocurre; a un adulto le exigimos ser perfecto. Carlota nos recuerda que la pareja es humana: llega a la relación con sus emociones, sus necesidades y sus cicatrices, igual que nosotros.



El burnout de pareja


Cuando evitamos las conversaciones incómodas, los temas se enquistan. Carlota habla del elefante bajo la alfombra: llega un momento en que ya ocupa demasiado espacio y estalla. Los conflictos acumulados son como fruta que se va pudriendo en un recipiente con agua; al final se enturbia todo y cuesta saber por dónde empezar. Así llega el burnout de la relación: un agotamiento tan grande que las parejas llegan a consulta, en sus palabras, con la lengua fuera.

A menudo cada miembro de la pareja lo vive de forma distinta: uno lo expresa y el otro lo anestesia para sufrir menos y repite «tampoco estamos tan mal». Por eso Carlota empieza con sesiones de claridad, para distinguir si se trata de cansancio acumulado o de un desamor real, con proyectos de vida que ya caminan por rutas diferentes.

Los tres grandes temas de conflicto en la pareja

  • El dinero: detrás suele haber reconocimiento y poder. Conviene hablarlo y negociarlo pronto.

  • El sexo y la intimidad.

  • La familia extensa: hijos, padres, hijos de otras parejas y exparejas, esos «fantasmas» que a veces parecen vivir en casa.


Sobre el dinero, Carlota anima a hablarlo desde el principio y a reconocer también el valor del trabajo de cuidados dentro del hogar. Lo importante es que cada acuerdo sea consciente y consensuado.



Las relaciones nos empoderan


Socialmente hemos aprendido que las relaciones son difíciles y que hay que aguantar. Carlota propone otra mirada: una buena relación nos nutre, nos da fuerza y nos convierte en un equipo más fuerte que cada uno por separado. Cuando la relación nos nutre, genera bienestar; cuando el malestar se sostiene, el cuerpo vive en modo supervivencia. Ella menciona estudios de larga duración, como los de la Universidad de Harvard, que relacionan la calidad de las relaciones con la salud. Es su visión profesional, y ante cualquier síntoma lo indicado es consultar con el médico.

El sufrimiento, además, funciona como una alarma: la emoción nos avisa de que algo pide atención. Y en la relación conviene recordar una lección de la autoescuela.


«¿Qué es lo primero que te enseñan cuando vas a conducir? A frenar. En las relaciones, frenarlo primero.»

Se refiere al ego: es la energía que nos ayuda a luchar, y en la pareja muchas veces toca bajarle el volumen para mirar qué hay detrás de una reacción. Tras el enamoramiento, que dura uno o dos años y lo permite todo, llega la etapa de desarrollo: el momento de ver quiénes somos de verdad y construir las bases con empatía.



La relación como tercera entidad


En consulta, Carlota escucha mucho y habla poco. Crea un clima seguro, ayuda a cambiar la posición perceptiva y trabaja con la tercera entidad: la propia relación. Sus clientes son la relación, y la gran pregunta es qué necesita para estar bien y si quiere seguir.

Parte de un valor que pone sobre la mesa el primer día: las relaciones son democráticas y simétricas. Cada persona tiene una parte de razón, aunque sea un dos por ciento, porque está expresando algo que a la relación le importa. Después se establece una alianza de colaboración. Con esa base, la parte menos empoderada gana fuerza y la otra aprende a escuchar más. También trabaja con los tipos de personalidad y de inteligencia, inspirada en Howard Gardner, para que cada uno comprenda cómo piensa y siente el otro. Comprender evita crear la imagen de enemigo.

Carlota recuerda a sus clientes que el poder está en sus manos: tienen la información, la inteligencia y los recursos para trabajar su relación. Ella aporta los ingredientes y el proceso, de diez sesiones como máximo, y la pareja se lleva las dinámicas a casa. Por eso se la reconoce en una idea: trabaja para que las parejas tomen decisiones conscientes, sea cual sea el camino que elijan. Y pide paciencia, porque para reconstruir una relación se necesita aproximadamente la mitad del tiempo que pasó en conflicto.


«Las relaciones son ollas. Necesitan chup chup.»



Resolver el conflicto dentro de uno mismo


¿Y si la otra persona prefiere quedarse al margen? Carlota explica que los recursos siempre ayudan a quien los usa: te permiten conservar tu equilibrio. A veces llega una sola persona a consulta y aprende a autogestionar el conflicto. Al cambiar su posición, todo el sistema se mueve. Lo explica con las neuronas espejo: si una persona eleva la voz, la otra tiende a hacer lo mismo; si una se comunica con calma y asertividad, la otra acaba suavizándose.


«No resolver un conflicto también es resolverlo.»

Aceptar con claridad que una situación ha llegado a su límite también es una forma madura de cerrar, y muy positiva para la persona.



Lo que aprendimos en casa


Aprendemos a relacionarnos en los primeros años de vida, observando cómo se relacionan los adultos y cómo se relacionan con nosotros; después se suma la personalidad de cada uno. Carlota invita a mirar esas cargas para transformarlas, con un profundo respeto por las familias.


«Lo hicieron todo lo bien que pudieron con los recursos que tenían y seguramente con todo el amor del mundo.»



Separaciones conscientes y coparentalidad


Cuando el camino es separarse, Carlota acompaña separaciones conscientes: cada persona tiene su ritmo, y el objetivo es cerrar de forma sana, por el bien de los dos y de los hijos si los hay. Para ella, aprender a cerrar una relación es tan importante como aprender a construirla, y de ese cierre puede nacer otro tipo de relación basada en el respeto.

Con hijos de por medio, propone una coparentalidad consciente con un objetivo común: una crianza sana y nutritiva. Los niños aprenden y repiten los patrones que observan.

  • Un objetivo común. Ofrecer a los hijos un entorno donde crecer emocional, psicológica y físicamente.

  • Los hijos, fuera del conflicto. Mantenerlos al margen de las disputas y hablar con respeto del otro progenitor.

  • Frases que liberan. Dejar claro a los niños que la decisión es de los adultos, para que se sientan libres de culpa.

  • Un equipo, aunque vivan separados. Ayudarse en la logística y en lo económico para dar a los hijos las mejores oportunidades.



Más allá de la pareja: trabajo, escuela y cultura de paz


En las empresas aplica la misma mirada: un objetivo común y humanizar a las dos partes. Empleador y empleado tienen necesidades, intereses y dificultades, y quien trabaja con propósito encuentra la energía para dar lo mejor de sí.


«Cuando tú vienes a dar, no hay límite.»

En la educación, echa en falta más cultura de paz en las escuelas y defiende al profesorado, que merece más reconocimiento y recursos. Cree en la suma de muchas disciplinas, desde la psicología hasta el yoga: una persona conectada con su bienestar quiere cuidar su centro y elige gestionar el conflicto en paz.

Al final de la entrevista, ante la pregunta de qué le diría a la Carlota niña, respondió con una frase sencilla y poderosa: que ella vale, que tiene un valor por sí misma, por encima de su entorno.



Preguntas rápidas


  • Un libro sobre las relaciones: Con el amor no basta.

  • Una película sobre la pareja: Los puentes de Madison.

  • Para volver a conectar consigo misma: La danza.

  • Un lugar de paz y claridad: El mar y la alta montaña.

  • Una persona que marcó un antes y un después: Su pareja actual.

  • Una palabra para su momento vital: Expansión.



La frase para llevarte


«Quiero que nos llevemos esto: desmitificar la carga negativa que tiene el conflicto. Todos tenemos intereses y necesidades, y con el compañerismo y la colaboración podemos llegar a nuestras metas más grandes.» — Carlota Pallàs

Para llevarlo a tu vida

  • En tu próximo desacuerdo, pregúntate: ¿qué necesidad hay detrás de lo que pido yo y de lo que pide la otra persona?

  • Elige una conversación pendiente y ábrela con calma, en un momento tranquilo, antes de que crezca el elefante bajo la alfombra.

  • Cuando sientas que tu reacción sube, frena primero: respira, date unos minutos y vuelve a la conversación desde el diálogo.



Escucha la entrevista completa




Web de Carlota Pallàs: carlotapallas.com


Instagram de Carlota Pallàs: @carlotapallas_


Si este episodio te ha inspirado, suscríbete a MindsetPRO Podcast y comparte la entrevista con quien la necesite escuchar hoy.


Comparte este artículo

→ Síguenos en Instagram y compártelo en tus historias: @mindsetpro.podcast

Comentarios


¿Sobre qué te gustaría recibir información?

Con tu ciudad y tu país te envío solo la información que encaja contigo: eventos cerca de ti y propuestas online.

bottom of page