Reinventarse a cualquier edad con Sandra Salvadó

Actualizado: hace 9 horas
Hay momentos en la vida en los que sentimos que hemos cumplido con todo y con todos, y de repente aparece una pregunta sencilla y enorme: ¿qué quiero yo? En esta entrevista, Sandra Salvadó nos acompaña a mirarla de frente. Con humor, metáforas muy visuales y una honestidad que emociona, comparte su propia historia de reinvención y un mensaje muy claro: cumplir años es una invitación a empezar de nuevo, y cada etapa trae su propia oportunidad para elegirte.
Quién es Sandra Salvadó
Sandra es mentora de mujeres, coach de mentalidad y tarotista. Acompaña especialmente a mujeres de entre 45 y 55 años a recuperar su autoestima, su poder personal y la confianza para tomar las riendas de su vida. Es creadora de «Renacer a los 50», autora de la Guía práctica del tarot para la vida y creadora de «Indomable», un show experiencial de inspiración y transformación femenina. Se ha formado en coaching transpersonal, coaching de parejas y relaciones conscientes, constelaciones familiares, hipnosis y comunicación no violenta, y se ha mentorizado en Estados Unidos, también con Tony Robbins. Viene del mundo de la restauración y la hotelería, donde trabajó más de veinte años en la empresa familiar y presentó muchísimos eventos.
Cuando la vida perfecta pide algo más
Sandra lo cuenta con una imagen muy gráfica: cumplió todos los «tics». Estudiar, encontrar pareja, casarse y ser madre antes de los 30, casa, perro, jardín, hijas, negocio y prosperidad. Era una mujer aparentemente feliz, una gran madre, una gran trabajadora. Y aun así, después de veinte años de relación, sentía una distancia con algo que todavía era incapaz de nombrar. Ella y el padre de sus hijas decidieron tomar caminos distintos con mucho cariño, y se sienten orgullosos de cómo lo hicieron: «nos casamos por amor y nos divorciamos por amor».
Su verdadero renacimiento empezó a los 45. Una relación que la removió profundamente la llevó a parar y a empezar terapia, primero sistémica, con muchas constelaciones familiares, y después una formación tras otra. Mirando atrás, Sandra describe aquellos años como una vida en piloto automático, en una especie de «hipnosis profunda», y lo llama el sufrimiento silencioso: se normaliza tanto vivir a medio gas que desde fuera todo parece perfecto.
«Hay un personaje construido, que es lo que la sociedad nos esculpe. Pero después está el alma, y la voz del alma.»
Las emociones que más la acompañaron en ese tránsito fueron la frustración y la culpa: la sensación de quedarse lejos del matrimonio para siempre que había visto en su familia durante generaciones. Hoy lo mira con ternura. Venimos de donde venimos, y nuestra tarea es despertar a esa realidad con amor hacia nosotras mismas.
Encerrada en su propia vida
Hubo una etapa en la que el cuerpo empezó a hablar más alto. Sandra se quedó encerrada varias veces de forma literal: en un baño, en otro baño, en un ascensor. Su primera respuesta fue escribir. Escribió una novela, su secreto personal, y su protagonista, Melania, buscó terapia sistémica antes de que la propia Sandra lo hiciera. Poco después, durante una sesión de reflexología, la terapeuta escuchó toda la historia y le devolvió una frase que se le quedó grabada.
«Quizás es que estás encerrada en tu propia vida.»
Esa frase abrió la puerta al camino que vino después. Hoy Sandra repite con sus amigas una expresión que resume su experiencia: «bendito desarrollo personal». La vida sigue trayendo situaciones difíciles, y lo que cambia es la forma de posicionarse ante ellas. Lo vivió también como madre: aprendió a acompañar a su hija desde la confianza, y hoy su hija viaja, estudia y vive su vida con autonomía. «¿Quién ha cambiado? Nosotras.»
Las tres patas del cambio
Sandra valora mucho las herramientas que la ayudaron, y a la vez invita a usarlas con pensamiento crítico. Observa una tendencia a encadenar talleres, consultas y formaciones, y propone un equilibrio con tres patas: mirar hacia dentro, apoyarse en herramientas externas que aportan información, y la tercera, la que marca la diferencia, la acción. Es justo donde pone toda su fuerza en sus mentorías.
Lo explica con un ejemplo. Si en una constelación o en una sesión de tarot descubres una lealtad inconsciente hacia tu padre, ya has hecho algo maravilloso: lo has hecho consciente. El cambio llega el domingo siguiente, cuando tu padre te pide que vayas a comer y tú eliges responder desde otro lugar, porque ya tenías tu propio plan.
«No podemos esperar que las cosas cambien si yo sigo haciendo lo mismo cada día.»
Para Sandra, además, el respeto también forma parte del amor. A quien todavía vive en piloto automático conviene dejarle su tiempo hasta que la curiosidad se despierte por sí sola: un taller, un libro, un podcast. A partir de ahí, cada pequeña decisión envía un mensaje al subconsciente. Igual que cuando quieres un coche rojo y empiezas a verlos por todas partes, cuando algo te interesa, la vida te pone delante la frase, la persona o el recurso que necesitas.
Ideas para dar el primer paso
Elige solo el paso uno; el paso quince llegará a su tiempo.
Cada microacción le dice a tu mente qué es importante para ti.
Comparte tu idea cuando la semilla ya esté firme dentro de ti.
Ponte una fecha: hasta cuándo eliges seguir así y qué pequeña acción darás ese día.
Renacer a los 50: una segunda vuelta
«Renacer a los 50» es el sello de Sandra, y lo vive como un merecimiento. Honra todo lo vivido, que forma parte de su historia, y ahora quiere decidir cómo sentirse y qué crear. Después de 22 años en la empresa familiar, hace unos meses dio el paso de dedicarse por completo a su nueva profesión. Lo describe con una frase preciosa: está creando una profesión, más que buscando un trabajo. Y el camino hacia lo que construye ya le parece bonito en sí mismo.
«Yo tengo 51. Me quedan 49 en este plano y los quiero vivir muy distintos. Quiero decidir cómo me quiero sentir.»
Trabaja sobre todo con mujeres, y los hombres son bienvenidos en sus mentorías. Muchas mujeres llegan a esta etapa con un gran deseo de cambio en su pareja o en su trabajo, y otras, como ella, lo tienen todo y sienten que algo pide espacio. Sandra lo compara con el surf: quien practica con la tabla en días tranquilos sabe subirse a ella cuando llega la ola grande.
Sobre la perimenopausia y la menopausia, habla desde su propia vivencia y aclara que es un área en la que ella acompaña desde lo personal y lo emocional; para lo médico, cada mujer cuenta con profesionales especializados. Reconoce los cambios del cuerpo y de las hormonas, y elige con claridad qué creencias se queda. Para ella, después de los 50 aparece la libertad de ser: florece la mujer sabia, una voz interior que dice «este es mi momento». Sus hijas le dicen que les gusta mucho la madre que tienen ahora.
«¿Cómo vas a llegar tarde a tu vida?»
La visión, el músculo de la autoestima
¿Qué ayuda a una mujer a pasar a la acción? Para Sandra, la clave es la visión. Es lo primero que trabajó en sus mentorías en Estados Unidos y lo primero que trabaja con sus clientas: separarse un poco de la realidad del día a día para recordar que somos mucho más que ella. Cuando la respuesta es «no lo sé», propone volver a lo que nos ilusionaba, al juego, a eso que harías durante horas con alegría.
Y añade una mirada muy práctica sobre la autoestima: se entrena como un músculo. Sandra lleva tres años yendo al gimnasio y recuerda que el primer año le costó muchísimo. Con el amor propio pasa lo mismo: crecer pide salir de la zona de confort y sostener cierta incomodidad. Le gusta recordar que el sacrificio es un «sagrado oficio»: algo que haces por ti.
La visión, paso a paso
Pregúntate qué quieres y qué te hace vibrar.
Busca aquello que se te da bien por naturaleza y te llena de energía.
Acepta tu momento presente: estoy aquí, con lo que tengo y con lo que soy.
Da el siguiente paso concreto, aunque sea pequeño.
Espiritualidad con tacones
Sandra dice que le ha puesto tacones a la espiritualidad. Somos humanos, amamos este planeta y reaccionamos desde lo humano; y a la vez somos seres espirituales. El sufrimiento crece cuando vivimos solo desde «la humana», que se aferra a relaciones, ideas y miedos. La parte espiritual sabe que hay algo más y nos invita a mirar desde otro lugar.
Para ella, el primer paso hacia el poder personal es la aceptación, porque la lucha interna constante apaga el brillo. Después llega el momento de crear desde dentro, escuchando el cuerpo y siendo auténtica. Y comparte una herramienta muy útil, el «objetivo mayor»: en un divorcio, por ejemplo, es elevarse por encima de cada persona para cuidar el bienestar común de la familia. Cuando duda, se hace una pregunta que también regala a sus clientas.
«¿Cómo respondería el amor a esto?»
Su espiritualidad tiene sitio para una buena manicura, una cena bonita, las joyas, los tacones y también para enfadarse de vez en cuando. Prefiere quitarse etiquetas a ponerse otras nuevas. En su día a día ha agendado su bienestar: deporte, caminar cada día junto al mar, journaling, sus cartas de tarot y un despertar a su ritmo. Microdosis diarias de lo que la nutre.
El tarot: de la ansiedad por saber a la tranquilidad de ser
El tarot llegó a la vida de Sandra en pleno punto de inflexión. Al principio consultaba tarotistas una y otra vez buscando una sola respuesta, «¿volverá?», hasta que un día se dijo: ¿y si lo estudias? Empezó a escondidas, a los 45 años, y meses después lo compartió en Instagram. Siguió formándose en Barcelona, en Francia y en Inglaterra, y fue integrando el tarot con todo su crecimiento personal. Así nació su forma de trabajar y su libro, la Guía práctica del tarot para la vida, de más de 400 páginas.
Para Sandra, el tarot es una herramienta con siglos de historia que conecta con lo subconsciente. Usarlo solo para predecir es quedarse con una parte pequeña de lo que ofrece. En cada sesión deja claro que lo que aparece del futuro es una tendencia, y que lo valioso es cómo te preparas y cómo te acompañas en el camino. Por eso su pregunta favorita va más allá de «¿volverá Pedro?»: ¿por qué sigues esperando a Pedro?
«Todo lo que veremos de futuro es una tendencia, no es una sentencia.»
Lo resume con la carta de la Torre, que habla de impactos inesperados: muchas veces, cuando miramos con calma, descubrimos señales que llevábamos tiempo normalizando, y la Torre se convierte en una invitación a dar el paso siguiente.
El tarot según Sandra
Es una herramienta reflexiva: ayuda a ver el mapa completo de una situación.
Las preguntas importan: cómo estás tú, qué quieres, qué opciones tienes.
La lectura cobra valor con el acompañamiento y con la acción posterior.
Indomable: el alma que quiere brillar
Desde pequeña a Sandra le encantaba hacer shows en el comedor de su casa. Más tarde trabajó como animadora en Tenerife y presentó bodas y eventos en grandes cadenas hoteleras. En su renacer surgió el deseo de conectar con el público desde el escenario. A finales de 2024 alquiló un teatro en Barcelona, puso las entradas a la venta y el 13 de febrero de 2025 subió el telón de «Indomable» ante 126 personas. Rieron, lloraron, meditaron, conocieron los arcanos del tarot y bailaron.
«Yo también me he intentado domar muchas veces. Soy mucho más que todo lo que se supone que debo ser.»
Indomable es, para ella, el alma que pide «haz más de eso que te hace brillar». Todos tenemos algo así, cada uno a su manera. Lo más indomable que ha hecho, dice, es esto que vive ahora: dejar la zona gris para permitirse ser. Sueña con llenar teatros grandes y con mentorizar a mil mujeres a la vez, y prepara nuevas fechas del show. Mientras tanto escribe su primera novela pública, «Lola y sus amores».
También comparte cómo distingue la intuición del miedo. Su intuición la desafía, le pide crecimiento y llega de forma sutil y amable. El miedo, en cambio, suele decir «cuidado, ¿dónde vas?». Y lanza un consejo que hace reír a sus clientas: cuando tu idea ya está firme y tu entorno te dice que estás loca, probablemente vas por buen camino.
«El mundo espera su luz.»
A quienes viven pendientes de agradar les propone dos preguntas: ¿para qué? y ¿hasta cuándo? Ponerse una fecha, darse permiso y, llegado ese día, dar una pequeña acción. Hacerse responsable pide atravesar la culpa y la frustración, y justo ahí empieza la libertad.
Preguntas rápidas
La creencia que más libertad le ha dado: Que es un ser ilimitado.
Un consejo a su versión de 20 años: Que suelte antes.
Libros que la han marcado: Sanar el corazón y los libros de Joe Dispenza, y todo lo que sea manifestación y metafísica.
Su hábito diario: Caminar cerca del mar.
Una cena con alguien de la historia: La reina Letizia, por su capacidad de crear una identidad nueva.
La palabra de su momento vital: Indomable.
Una película: Las de su época: Pretty Woman, Titanic, Ghost.
Algo que la gente cree de ella: Que es siempre un ángel. También sabe enfadarse.
El éxito, hoy: Hacer aquello que te enciende por dentro; algo interno más que un resultado externo.
La frase para llevarte
«La fe y el miedo requieren de nosotros la misma cosa, que es creer en algo que no vemos. Así que decide en qué vas a creer.» — Sandra Salvadó
Para llevarlo a tu vida
Escribe tu visión: qué quieres sentir y qué quieres crear en esta nueva etapa.
Elige una sola microacción para esta semana y ponle fecha en tu agenda.
Ante una decisión difícil, pregúntate: ¿cómo respondería el amor a esto?
Escucha la entrevista completa
Libro de Sandra Salvadó: Guía práctica del tarot para la vida
Web de Sandra Salvadó: sandrasalvado.netlify.app
Instagram de Sandra Salvadó: @sandrasalvadoabello
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